¿Alargar la vida de las centrales nucleares?

Según se afirma en el vídeo al que aludo en el post anterior, ¿Es el CO2 el culpable del calentamiento global?, fue Margaret Thatcher la que en los años 80 empezó a difundir que el CO2 es el causante del cambio climático, con el fin último de impulsar la energía nuclear y para evitar la dependencia del Reino Unido de los países productores de petróleo y de los mineros del carbón en largas huelgas por esa época.

Si eso fuera cierto, lo que quizá no preveía la dama de hierro era que esa campaña iba a generar además un gran movimiento mundial en contra de la contaminación y la sociedad de consumo en general, siendo asumidos por sus adversarios políticos. Pero al final consiguió lo que quería: todos tenemos ahora demonizado al carbón, y hasta los socialistas europeos afirman que una prolongación de la vida de las centrales nucleares es inevitable, ya que la instalación de nuevas centrales no sería entendida por la opinión pública.

En fin, nos van preparando para que asumamos que el CO2 es veneno, y las nucleares la solución. Y qué quieren que les diga, prefiero el CO2. Porque,

¿Acaso es posible reemplazar TODOS los componentes de una central nuclear en funcionamiento? ¿Conoce alguien una planta industrial química cuyos componentes duren más 35 años?

¿Alguien ha encontrado ya alguna solucion a los residuos nucleares?

¿Provoca menos conflictos geopolíticos la energía nuclear? -pensemos en Iran-

¿Acaso es más barata que la energía de una central de ciclo combinado, que quema gas natural? “La rentabilidad de una o dos centrales nucleares nuevas es limitada; la de seis o siete en cadena hunde los costes de producción y aumenta los beneficios“- Artículo en EL PAIS de Jesús Mota.

Continúen ustedes rellenando en los comentarios esas pequeñas inquietudes que les provoca la afirmación “prolongar la vida de las centrales nucleares, incluso más allá de 40 años”

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¿Es el CO2 el culpable del calentamiento global?

El otro día vi este documental del Channel 4 británico en el que se afirma que el CO2 no es el causante del calentamiento global del clima que estamos padeciendo, sino una consecuencia. Y que el CO2 de las sociedades industrializadas sólo es una pequeña parte en comparación con todos los procesos naturales que lo generan. Al fin, afirman que es la actividad del Sol la única causante de las alteraciones del clima, y que frente a ello no podemos hacer nada.

No sé si esas afirmaciones son ciertas o no, no tengo medios para corroborar los datos, lo mismo que no los tengo para confiar ciegamente en los de Al Gore y su campaña Una verdad inconveniente. Científicamente, es bueno que haya más de una hipótesis para poder llegar a una verdad más fiable y contrastada.

Con lo que sí que estoy de acuerdo es con la impresión de que el tema del calentamiento global se ha convertido en una cuestión política más que científica. Pero antes de llegar a ese punto puramente ideológico, conviene recordar que el petróleo y demás materias primas son recursos naturales y limitados, y que China y la India se están desarrollando muy muy rápidamente, copiando exactamente nuestro modelo de consumo, provocando un tremendo aumento en el precio de las materias primas. Y China e India, al igual que Africa, tienen todo el derecho del mundo a intentar vivir tan bien -materialmente- como lo hacemos en Europa y EE.UU.

Y es aquí donde entra una cuestión racional: no hay recursos en el planeta Tierra para que los 6000 millones de habitantes vivan con nuestra calidad de vida. Sólo quedan, pues, dos alternativas: que más de la mitad de los habitantes sean pobres y no dispongan de agua potable ni electricidad, o que cambiemos el modelo de desarrollo por otro más eficaz con los recursos disponibles. Para ello, los primeros que deberían de cambiar serían las Escuelas de Negocios y los modelos económicos que enseñan a los futuros dirigentes de empresas y gobiernos.

Eso sí, mientras tanto no podemos obligar a los africanos a vivir sólo con energía solar y eólica, insuficiente actualmente para industrializar un país.

Los niños y la ciudad

¿Por qué ya no hay niños jugando solos en las ciudades de los países desarrollados? Parece ser que a mayor desarrollo, mayores riesgos -más que perder-, y menos niños y más protegidos. Hace tiempo que busco un lugar donde los niños jueguen libres en las calles y parques, para llevar a mi hijo, y porque creo que ese es un buen indicador de felicidad, esto es, de calidad de vida.

Movilidad y Sostenibilidad

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Vitoria-Gasteiz (País Vasco, España) era una ciudad sostenible antes de que existiera la Agenda21. Hasta 200.000 personas vivíamos en una ciudad compacta, donde el transporte público era casi innecesario: comprábamos en el centro o en la calle Gorbea, nos divertíamos en el Casco Viejo, en el Ensanche, en Judizmendi o en la Avenida. Trabajábamos en el centro o en Uritiriasolo, Gamarra o Betoño, polígonos cercanos y bien comunicados. Visitábamos a amigos y familiares a 15 minutos andando.

Ahora compramos en los centros comerciales Boulevard o Gorbeia, nos divertimos allí y en el pabellón Buesa Arena; trabajamos en Júndiz, el mayor y más insostenible polígono industrial de Europa, con inmensas avenidas y pequeñas calzadas; visitamos a nuestros amigos en los nuevos barrios Lakuabizkarra o en Zabalgana, con grandes y desprotegidas calles donde necesitan el coche hasta para comprar el pan. Trasladan a cientos de empleados de la Caja Vital, de Esmaltaciones, de Pemco, de Fournier… a lugares donde no llega el transporte público. Como no llega donde construyen un gran centro de interpretación de la Naturaleza, que visitaremos en coche.

Y todavía nuestros políticos nos critican por usarlo demasiado, cuando han sido ellos y sus técnicos los que han diseñado esta nueva ciudad donde vivir caminando ya es una excepción. La sostenibilidad no es una cuestión de metros cuadrados de anillo verde, ni de estrangular la ciudad compacta cerrándola sólo para turistas. Debe de ser algo cotidiano y razonable, como lo era la ciudad hace 15 años, y para descubrirlo no hacen falta grandes estudios de Movilidad.

22-Septiembre. Día europeo sin coches y Semana de la Movilidad Sostenible

Automóvil de aire comprimido

furgonaranja.jpgUno de los sectores donde más recursos se pueden ahorrar es en el transporte, pero existen muchos intereses en no eliminar la dependencia del petróleo, ni siquiera en fomentar el transporte público. La Unión Europea, por su parte, calma las conciencias subvencionando los biocombustibles, cuando estos no sólo no serán suficientes para sustituir al petróleo, sino que está provocando más hambre e injusticias en los países pobres o en desarrollo, como demuestra este estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona.Por eso resulta esperanzador el desarrollo de tecnologías como el motor de aire comprimido, con el que la empresa MDI ha desarrollado vehículos cuyo depósito se podría llenar por 1,5 euros, circulando hasta a 110 Km/h durante 200 Km. El coste comercial de cada vehículo puede rondar los 7300 euros, y su nivel de contaminación es cero: de su tubo de escape sólo sale aire.

¿Quién dijo que no existen alternativas viables? ¿Hasta dónde llegará el acuerdo con la multinacional india Tata?

5 de Junio Día Mundial del Medio Ambiente

Ecosistemaurbano

Lanzamos desde aquí nuestra admiración por un grupo de arquitectos liderados por Belinda Tato, y que forman el estudio Ecosistemaurbano. Por fin alguien que dice, alto y claro, que la expansión actual de las ciudades españolas es una barbaridad que no resuelve el problema de la carestía de la vivienda, y que no hace felices a los que hipotecan su vida para conseguir una. Que a estas alturas del siglo XXI ya deberíamos haber encontrado un método eficaz, industrial, barato y ecológico de construir viviendas. Que no hay que confundir desarrollo sostenible con desarrollo sostenido. Que nos han hecho creer que la gente demanda más mármol en aseos y cocina, en vez de grandes ventanales. Que los buenos proyectos han de centrarse en una arquitectura más social, no en casas de diseño innacesibles al 95% de los ciudadanos. Y que hay que hablar más de personas que de espacios, y de presupuestos contenidos que no vacíen las arcas públicas, para así favorecer el desarrollo de más proyectos similares.

FUENTE: Artículo de EL PAIS.